lunes, noviembre 24, 2008

Here we go again


Si lo cuento no me van a creer. Otra vez se trata de un zapato. Esta vez es una sandalia. Del lado derecho.

Cuac


lunes, noviembre 17, 2008

Hey


viernes, noviembre 14, 2008

Al mar

Un lugar archiconocido, el de siempre.

lunes, noviembre 10, 2008

Desde acá

Y hablando de existencia, me parece que es hora de que entendamos algo: la vida no tiene demasiado sentido más allá del que podamos darle nosotros. Nuestro TAO es más o menos así: nacemos, vivimos y morimos. Si no disfrutamos, si no fuimos felices, ¿qué sentido tuvo? Y luego de haber hecho el discurso existencialista, me paso a la vereda de enfrente (o del costado, como ustedes prefieran): quizás sí haya un sentido críptico, un sentido más allá, algo que nos guía, un destino, uno origen, un dios, un devenir. Creer (en lo que sea, y esto va desde las religiones hasta el psicoanálisis, pasando por los ovnis y el amor) facilita muchas veces las cosas para poder actuar sin culpa o, para quitarse de encima el malestar que sentimos cuando tomamos una opción para dejar de lado todas las otras (¿realmente hay tantas?). Creo que poco importa dónde nos paremos para justificar nuestros haceres y decires, porque al fin y al cabo el punto es ser feliz, o al menos así lo creo yo. Podemos buscar miles de excusas, razones y justificaciones, pero al fin y al cabo se trata de ser feliz desde donde estamos y como somos. Una vez tomada la decisión interna, el resto se va (o lo vamos) resolviendo. Pero empecemos por no engañarnos acerca de nuestra naturaleza, y con esto me refiero a lo innato y lo adquirido. Porque ¿saben algo? Los por qué y las explicaciones me encantan, me gustan, alimentan mi espíritu curioso pero al final del día, sólo importa saber quien es uno y cuando nos cuestionamos (y esto viene acompañado generalmente por el juicio de valor) mucho, nos confundimos y nos perdemos.

viernes, noviembre 07, 2008

Homenaje a un ser sensible

Acá copio un extracto de una novela inédita que me pasó "el" escritor, también inédito, ignoto, ausente y omnipresente (sí, así de contradictorio)

Existen, en la vida, momentos sublimes. Como la mañana después de la primera noche junto a ella.

La ciudad parece otra. No es la misma que ves cada día. La misma que recorres como un autómata, uniendo puntos insignificantes y enumerados; que al fin del día descubren una figura desconocida, casi fantasmagórica torpemente delineada por la que te has movido sin conciencia del movimiento mismo; sin goce por el viaje.

Ahora ves la ciudad desde otra perspectiva. Todo transcurre lentamente y tenés tiempo de apreciar los detalles, de saborearlos… de vivir cada instante con pasión. De sentir cómo la vida danza, a tu alrededor, el vals universal. Aquel que bailaron, en tiempos de amistad y armonía, y en algún paraíso compartido, Dios y Lucifer.

De la misma manera que masticas lento cuando quieres saborear algo de una manera más intensa, buscando atesorar ese sabor que se te antoja orgásmico; de esta misma manera observas tú alrededor. Como si te abstrajeras de ti mismo, te desdoblaras y te elevaras por encima tuyo para contemplarte en situación.

Y, como si se tratara de una película de video, te das cuenta que tienes el poder de pausarla… de congelar cada instante y observar la imagen cuadro por cuadro. Y de esta manera quedarte con cada detalle, con cada expresión, con cada color, con cada sonido.
Una manera de fragmentar la realidad y poder sentirla, detalle a detalle, en toda su expresión. Una manera, la única, de sentir la vida en toda su plenitud.
Místico acercamiento a lo vital.

Mientras tanto

Sí, es verdad, hay muchas opciones, pero no para todos. Algunos tienen un espectro más limitado de alternativas. La cuestión radica, una vez más, en entenderse. Y ese entenderse abarca, también, el contexto socio-económico en el que uno está inserto que, por ejemplo, es uno de los factores que nos limita las elecciones. No van a ser iguales las posibilidades para alguien que no tiene satisfecha las necesidades básicas que para alguien que tiene la panza llena. Es clave, creo, hacerse cargo del lugar en el que estamos, dentro del entramado social y cultural.
Y también del lugar en el que estamos dentro de nuestro microcosmos existencial, porque las realidades de nuestro pequeño contexto, y esto incluye nuestros vínculos familiares y nuestra personalidad, también nos condicionan.
Y hablando de existencia, me parece que es hora de que entendamos algo: la vida no tiene demasiado sentido más allá del que podamos darle nosotros. Nuestro TAO es más o menos así; nacemos, vivimos y morimos. Si no disfrutamos, si no fuimos felices, ¿qué sentido tuvo? Y luego de haber hecho el discurso existencialista, me paso a la vereda de enfrente (o del costado, como ustedes prefieran): quizás sí haya un sentido críptico, un sentido más allá, algo que nos guía, un destino, uno origen, un dios, un devenir. Creer (en lo que sea, y esto va desde las religiones hasta el psicoanálisis, pasando por los ovnis y el amor) facilita muchas veces las cosas para poder actuar sin culpa o, para quitarse de encima el malestar que sentimos cuando tomamos una opción para dejar de lado todas las otras (¿realmente hay tantas?). Creo que poco importa dónde nos paremos para justificar nuestros haceres y decires, porque al fin y al cabo el punto es ser feliz, o al menos así lo creo yo. Podemos buscar miles de excusas, razones y justificaciones, pero al fin y al cabo se trata de ser feliz desde donde estamos y como somos. Una vez tomada la decisión interna, el resto se va (o lo vamos) resolviendo. Pero empecemos por no engañarnos acerca de nuestra naturaleza, y con esto me refiero a lo innato y lo adquirido. Porque ¿saben algo? Los por qué y las explicaciones me encantan, me gustan, alimentan mi espíritu curioso pero al final del día, sólo importa saber quien es uno y cuando nos cuestionamos (y esto viene acompañado generalmente por el juicio de valor) mucho, nos confundimos y nos perdemos.

martes, noviembre 04, 2008

Y va la votación por...

BARACK OBAMA

Un extracto de un tema que me simpatiza

"Es este sueño, es este sol que ayer pareció tan extraño" (Dice Fito Páez, ¿lo ubicás?)

lunes, noviembre 03, 2008

¡Ajá!

Independencia.
INTERdependencia.
Inconexa.
Dejate...
Dejame...

Te tiro esta reflexión

Dice Galeano en Patas Arriba: "Los acuerdos internacionales valen menos que los cheques sin fondo" ¿Qué opinás? ¿Opinás?